| El
entrenamiento físico, sobretodo efectuado con calor y/o humedad,
trae consigo la deshidratación y la perdida de importantes
cantidades e sales, particularmente cloruro sódico. Esto
es lo que denominamos deshidratación involuntaria. Por otro
lado, existe la deshidratación deliberada, cuando buscamos
voluntariamente la deshidratación para dar el peso. esta
deshidratación la podemos provocar reduciendo la ingesta
de líquidos, provocando el vomito, o tomando diuréticos
y laxantes. Con la deshidratación viene un déficit
de electrolitos, especialmente Na y Cl, pero también de K,
Ca y Mg.
Se considera que una perdida de agua del 2% del peso corporal es
capaz de hacer caer el rendimiento deportivo en aproximadamente
un 20%, lo cual implicaría un 20% menos de fuerza, un 20%
menos de velocidad..... Con la perdida del 6% del peso corporal
el problema se agravara con la aparición de calambres musculares,
fatiga prematura y trastornos graves en la regulación de
la temperatura corporal.
Mientras entrenamos debemos beber, aunque no tengamos sed, pese
a lo que durante mucho tiempo se ha dicho. La cantidad será
aproximadamente 200-250 ml. (un vaso) cada 15 minutos. Beber mas
cantidad o mas frecuente nos provocara un estancamiento de líquidos
con la consecuente distensión del estomago que dificultara
nuestra respiración. Las bebidas frías son mas aconsejables
que las templadas o calientes, ya que abandonan antes el estomago,
y la hidratación es mas rápida.
La ingestión de bebidas isotónicas puede venir bien,
pero digamos que solo seria necesaria a partir de los 90 y 120 minutos
de ejercicio intenso. Bebida isotónica es aquella en la que
la concentración de sustancias debe ser la misma que la de
la sangre, para que el agua, los minerales y la glucosa pasen rápidamente
del estomago al torrente sanguíneo. Las bebidas que tienen
una concentración de partículas superior a las de
la sangre deben ser diluidas por el estomago para convertirlas en
isotónicas, lo cual supone un retraso en la hidratación
y en el restablecimiento del equilibrio de electrolitos.
Una vez que la deshidratación llega al organismo es difícil
neutralizarlas durante el ejercicio, por ello, es importante una
hidratación correcta antes de iniciado el ejercicio y no
pasar mas de 15 minutos antes de beber la primera vez. Es muy importante
reemplazar la perdida de fluidos con el agua, y no beber los habituales
refrescos gaseosos con intención de hidratarnos, puesto que
el estomago absorbe alrededor del 70% de un vaso de agua, pero solo
el 6% de la misma cantidad de una cola u otra bebida refrescante
(Para hidratarnos el equivalente a 2 litros de agua necesitamos
entorno a ¡20 litros de de refresco!).
Muchos son los que afirman que beber durante el entrenamiento les
produce “flato” (dolor en el costado), pero esta comprobado
que la toma de agua no es el causante, pudiendo venir esta molestia
por diferentes motivos como indigestión, respiración
incorrecta o sobreentrenamiento.
Nacho Chamorro.
Master en nutrición.
Instructor de muay thai.
Gimnasio Acrópolis. C/ Guipúzcoa 11 Bajo Madrid.
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